Nuevas tecnologías, nuevas reglas: narrativas en disputa en la era de la IA
En un contexto donde la inteligencia artificial y los sistemas algorítmicos están reconfigurando la vida social, política y cultural, la disputa por las narrativas se vuelve cada vez más central. Ese fue el punto de partida del encuentro “New tech, new rules: Narrative and Civil Society in the age of AI and Algorithms”, organizado por International Resource for Impact and Storytelling (IRIS), en el marco del lanzamiento de un nuevo informe sobre el impacto de estas tecnologías en la sociedad.
El encuentro reunió a organizaciones de distintas regiones del mundo para compartir estudios de caso que exploran cómo la sociedad civil está enfrentando y reconfigurando las narrativas en torno a la tecnología. En el panel principal participaron Derechos Digitales, IIRESODH, The Equality Hub y The Polis Project, abordando experiencias situadas en América Latina, África y Asia.
Desde Derechos Digitales, nuestra directora de Comunicaciones Catalina Balla, presentó un caso de estudio centrado en tres campañas en redes sociales sobre reconocimiento facial y vigilancia en América Latina. El trabajo buscaba entender la comunicación no como piezas aisladas, sino como un proceso acumulativo que evoluciona a partir de la interacción con las audiencias.
Las campañas se desarrollaron en tres momentos distintos pero conectados. La primera, vinculada a un concierto masivo en Brasil, utilizó ese contexto cultural para visibilizar la presencia de sistemas de reconocimiento facial en espacios de entretenimiento. La segunda abordó una propuesta en Chile para utilizar reconocimiento facial como medio de pago en el transporte público, explicando de forma más directa sus implicancias en términos de datos personales y vigilancia. La tercera, en cambio, se enfocó en entregar recomendaciones prácticas de seguridad digital, orientadas a personas que ya enfrentan estos contextos en su vida cotidiana.
«Cuando llevamos estos temas a la vida cotidiana, la conversación cambia. Dejan de ser discusiones técnicas y aparecen tensiones reales, sobre todo porque sigue muy instalada la idea de que la vigilancia es necesaria para la seguridad. Eso nos obliga a repensar cómo estamos comunicando y a disputar esas narrativas de forma más directa», señaló Balla.

Tras el panel, el encuentro continuó en espacios de trabajo donde participaron diversas organizaciones, entre ellas Instituto Fogo Cruzado, LatFem, Mada Masr, Alharaca, Tunisia Digital Democracy Partnership y The Storywork Collective, entre otras.
El trabajo se organizó en tres grupos, cada uno enfocado en un eje distinto: reapropiarse de la cultura y la tecnología para la resistencia, enfrentar la vigilancia y la desinformación, y explorar nuevas formas de narrar y organizarse.

En conjunto, los casos presentados muestran que, frente a los cambios que están generando estas tecnologías, las organizaciones no solo responden a sus impactos, sino que también disputan activamente su sentido, sus usos y sus consecuencias. En ese proceso, la construcción de narrativas se vuelve un espacio central de intervención política, donde se define cómo entendemos estos sistemas y qué lugar ocupan en nuestras vidas.
El informe completo, que reúne diez estudios de caso de distintas regiones del mundo, será publicado en los próximos días.