Derechos Digitales insta a una gobernanza global de la IA inclusiva y con rendición de cuentas en la UNESCO

El 17 de abril se llevó a cabo en la sede de la UNESCO en París una nueva Consulta de Partes Interesadas para el Diálogo Global sobre Gobernanza de la IA de la ONU. Este encuentro se desarrolló como un espacio de intercambio entre diversas especialistas y las personas que ocupan la copresidencia del Diálogo, con el objetivo de reflexionar sobre las prioridades temáticas y la estructura de esta iniciativa internacional. En este marco, las organizaciones de la sociedad civil resaltaron la importancia de que estos procesos no solo sean técnicos, sino que integren una perspectiva profunda de derechos humanos y representatividad regional.

Como parte de su contribución estratégica a este proceso, Derechos Digitales presentó una serie de recomendaciones contenidas en la Carta a los copresidentes del Diálogo Global de la ONU sobre IA: recomendaciones de procedimiento. Este documento subraya la necesidad de establecer reglas claras que garanticen una participación equitativa y efectiva, evitando que el debate sea hegemonizado por intereses corporativos. A la vez, sostiene que la legitimidad de cualquier marco de gobernanza global depende directamente de su capacidad para incluir voces que históricamente han sido marginadas de estos centros de decisión.

Durante la sesión, Jamila Venturini, codirectora ejecutiva de Derechos Digitales y copresidenta de la Red de Organizaciones de la Sociedad Civil y Academia de la UNESCO sobre Ética y Políticas de IA, reforzó el contenido de la Carta, denunciando la persistente falta de participación de actores del Sur Global en los espacios de discusión sobre gobernanza de IA, hasta el momento fuertemente guiada por intereses corporativos de unos pocos países.

La intervención destacó que este Diálogo debe apoyarse en consensos ya alcanzados en el sistema de Naciones Unidas, en particular respecto a la necesidad de prohibir o implementar moratorias a aquellas aplicaciones de IA que no operen bajo el derecho internacional de los derechos humanos o que representen un riesgo alto para su ejercicio. Por ello, una prioridad debe ser la definición de mecanismos de monitoreo y supervisión que impidan que los daños derivados de estos sistemas se repliquen a nivel global, asegurando que los proveedores rindan cuentas ante cualquier violación.

Finalmente, Venturini señaló que mientras los enfoques de gobernanza suelen centrarse en la capa computacional, los impactos laborales y ambientales del ciclo de vida de esta tecnología permanecen fuera de la regulación. Por ello, advirtió sobre el impacto diferencial de las prácticas extractivistas en las poblaciones del Sur Global y la urgencia de integrar consideraciones ecológicas y de derechos laborales en la construcción de los mecanismos de rendición de cuentas de las empresas tecnológicas.

Derechos Digitales reiteró su compromiso de seguir colaborando en este proceso e instó a fortalecer la articulación con la Red de la UNESCO para facilitar una participación más amplia de la sociedad civil y asegurar que los resultados de estos diálogos reflejen las necesidades y realidades de nuestras comunidades.

La presentación completa de Jamila Venturini en esta instancia puede consultarse en el documento “Intervención en la UNESCO sobre gobernanza de la inteligencia artificial: hacia un marco global justo, transparente y basado en derechos”.