Audiencias ante la Corte IDH impulsan debate regional sobre democracia como derecho humano

En un contexto de crecientes desafíos para la democracia en América Latina, organizaciones de la sociedad civil participaron este viernes en la audiencia pública convocada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), en el marco de su 187.º Período de Sesiones, en relación con la solicitud de Opinión Consultiva N.º 33 presentada por el Estado de Guatemala sobre el alcance y contenido del derecho a la democracia en el Sistema Interamericano.

Durante la audiencia, el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), CIVICUS, Fundación Multitudes, Derechos Digitales y la Universidad Rafael Landívar presentaron argumentos para que la Corte reconozca la democracia como un derecho humano autónomo, destacando que su protección implica obligaciones concretas para los Estados, como garantizar la participación ciudadana efectiva, la protección del espacio cívico, tanto físico como digital, y la independencia judicial.

Las organizaciones subrayaron que la democracia no se limita a la celebración de elecciones libres, periódicas y transparentes, sino que requiere condiciones que permitan el ejercicio pleno de otros derechos humanos, como la libertad de expresión, asociación y reunión, así como el acceso a la justicia y el respeto de los derechos económicos, sociales y culturales.

En ese sentido, advirtieron sobre amenazas crecientes que impactan directamente el entorno digital y democrático en la región, como la criminalización y estigmatización de la participación ciudadana, el uso indebido de tecnologías de vigilancia, la difusión de desinformación y discursos de odio, y la adopción de marcos normativos que restringen el funcionamiento de organizaciones de la sociedad civil.

Al respecto, Jamila Venturini, Co-Directora Ejecutiva de Derechos Digitales destacó:
“En el espacio cívico digital y físico, persisten distintas formas de acoso y violencia contra líderes sociales y personas defensoras, haciendo de la región la más peligrosa para la defensa de los derechos humanos. Así también, preocupa el abuso de poderes estatales de vigilancia y uso de tecnologías de vigilancia sofisticada que se propagan en el espacio público, amenazando consigo el ejercicio libre de derechos. Y finalmente, aumenta la adopción de legislación que restringe la actuación de organizaciones no gubernamentales, imponiendo controles excesivos y el uso indebido del derecho penal para desincentivar la crítica y control de la acción estatal.”

Frente a este panorama, las organizaciones solicitaron a la Corte avanzar en el desarrollo de estándares regionales que reconozcan la centralidad de la democracia como un derecho humano autónomo. En particular, enfatizaron que su protección debe trascender los procesos electorales y abarcar la participación significativa, la protección del espacio cívico en todas sus dimensiones y la garantía de condiciones para el ejercicio libre de derechos en entornos digitales.

El reconocimiento de la democracia como derecho humano permitiría fortalecer los estándares regionales frente a regresiones democráticas, estableciendo límites claros a prácticas que debilitan el Estado de derecho y ampliando las vías de protección a nivel interamericano.

Durante el periodo de audiencias, participaron diversos Estados, instituciones académicas y organizaciones de la sociedad civil, reflejando el amplio interés regional e internacional en el desarrollo de estándares que refuercen la protección de la democracia en el Sistema Interamericano de Derechos Humanos.

Puedes ver el video completo de la audiencia aquí.