Días atrás, el presidente argentino Javier Milei anunció la implementación de un nuevo programa basado en IA para el desarrollo de políticas sociales: Gemelo Digital. Se sospecha que detrás de este software esté vinculada la empresa Palantir. Para poder analizar los riesgos de este tipo de programas, nuestro Líder del Programa LAREDD Rafael Bonifaz fue entrevistado en el streaming NODAL SE PRENDE de la agencia regional Nodal.
Mira la entrevista completa a partir del minuto 51:
A partir del reciente desembarco de Peter Thiel, de Palantir, en la Argentina, se encienden las alarmas por el impacto de las tecnologías de vigilancia que suele ofrecer esta empresa a Estados e instituciones.
Para reflexionar sobre este fenómeno, nuestro Líder del Programa LAREDD Rafael Bonifaz, fue entrevistado por el medio argentino NEA HOY. «Lo que hizo Palantir fue crear un ‘Google Maps’ para identificar la ubicación de las personas que podrían ser susceptibles a deportación. Pero también tuvo fallas y deportó a gente que no se merecía ser deportada», sostuvo Bonifaz.
La reciente aprobación en la Sala de la Cámara del proyecto de “Reconstrucción Nacional” (Boletín 18216-05) en el Congreso enciende alarmas en materia de derechos humanos y seguridad digital. Desde Derechos Digitales alertamos sobre disposiciones con impactos regresivos en las garantías fundamentales. Bajo una retórica de eficiencia, la propuesta introduce mecanismos de control estatal que amenazan pilares democráticos esenciales, debilitando la privacidad de la ciudadanía.
La empresa tecnológica Palantir viene pisando fuerte en nuestra región. Su máxima figura, Peter Thiel, se instaló en Buenos Aires y ya mantuvo numerosas reuniones y cerró acuerdos con funcionarios de alto rango de varios países, entre ellos Ecuador, Argentina, Chile y Paraguay. El medio colombiano El Espectador entrevistó a nuestro codirector ejecutivo J. Carlos Lara para analizar este fenómeno.
“América Latina ha sido por largo tiempo un laboratorio de ideas y productos para muchas industrias, porque cuando los marcos regulatorios y los resguardos institucionales no exigen precauciones, la investigación es más libre. Todo lo que Palantir aprenda de nuestros datos le servirá para empaquetar nuevos servicios y venderlos en otros mercados”, explicó Lara.
El creciente poder económico y político de las Big Tech exige hoy contrapesos regulatorios democráticos. Sus modelos de negocio han transformado de manera profunda -y en muchos casos radical- la forma en que trabajamos, nos informamos, nos relacionamos y gestionamos aspectos cotidianos de la vida. Esa transformación también ha tenido costos que ya no pueden seguir ignorándose: precarización laboral, opacidad algorítmica, concentración del poder económico y una erosión silenciosa de derechos fundamentales.
«El lobby de las Big Tech frena la regulación en Colombia» es el título de una nueva columna de nuestra coordinadora de Políticas Públicas, Lucía Camacho, publicada en La Silla Vacía. En un país como Colombia, que no desarrolla estas tecnologías sino que las recibe y consume, la regulación nacional puede parecer insuficiente frente a corporaciones transnacionales. Sin embargo, insistir en normas con enfoque de derechos sigue siendo indispensable.
Las billeteras virtuales avanzan cada vez más sobre diversos ámbitos de la vida de las personas en América Latina. Para analizar el uso de los datos personales y los riesgos asociados a ello, el medio argentino La Política Online publicó un artículo con reflexiones de Derechos Digitales.
Nuestra coordinadora de Políticas Públicas Marina Meira advirtió que el principal problema es la falta de transparencia sobre cómo se utilizan los datos personales de las usuarias. «El debate no debería centrarse únicamente en si las fintech pueden utilizar técnicamente estos datos, sino en si las personas saben que sus hábitos cotidianos están siendo convertidos en indicadores de riesgo financiero», señaló. Según explicó, muchas veces datos recopilados para operar pagos o transporte terminan siendo reutilizados para inferir solvencia económica y construir perfiles crediticios.
El hackeo a los sistemas de vigilancia en el conflicto entre Irán y EE. UU. e Israel, volvió a poner en debate el rol de las tecnologías y los dispositivos en contextos de guerras. A partir de ello, Miguel Flores, director de Tecnologías en Derechos Digitales, concedió una entrevista a la Revista Bordes, un medio académico argentino, para analizar este fenómeno. “La vigilancia masiva es un problema actual en América Latina y es necesario visibilizar el colonialismo de datos», expresó Flores.
Un reconocido político argentino, Esteban Bullrich, posteó en X que la aplicación financiera Binance le negaba el ingreso porque no le reconocía la cara. A partir de allí, se instaló el debate en relación a la accesibilidad de estas apps y el uso de datos biométricos de la ciudadanía.
El medio argentino La Pluma Diario entrevistó por este tema a nuestra coordinadora de Políticas Públicas, Lucía Camacho, y publicó un reportaje. “Si la persona no puede acceder a la aplicación, que es donde se le ofrece cualquier atención, esta situación de vulnerabilidad se profundiza. Estos son problemas que van a seguir pasando y se van a acentuar. Parece lejano, pero es un problema de la vida cotidiana, hay gente en el campo que por trabajar con sus manos tienen dermatitis o cambios en la piel por trabajar con la tierra. También los jubilados, que no pueden acceder a aplicaciones o a su propio banco. Es un problema cotidiano que se visibilizó con este caso”, reflexionó Camacho.
La noche del 4 de mayo la empresa de ciberseguridad Vecert Analyzer alertó sobre una filtración masiva de datos de identidad del Registro Civil en Ecuador. Según la entidad, esta vulneración de información está categorizada como una “amenaza crítica”.
A partir de esta noticia, el medio ecuatoriano La Hora Diario publicó un artículo con reflexiones de nuestro líder del Programa LAREDD Rafael Bonifaz.
La empresa tecnológica estadounidense Palantir Technologies quedó en el centro de la polémica tras publicar un manifiesto inspirado en el libro de su CEO, Alex Karp. El documento, compuesto por 22 tesis, sostiene que la inteligencia artificial será clave en las guerras del futuro y que las empresas tecnológicas deben colaborar estrechamente con los Estados para fortalecer la capacidad militar y estratégica de Occidente frente a sus adversarios. En paralelo, distintas publicaciones también han dado cuenta de la reciente visita a Chile de Peter Thiel, cofundador de Palantir y PayPal, quien sostuvo reuniones con el economista José Piñera y el diputado Johannes Kaiser, donde uno de los temas abordados habría sido el uso de tecnologías ligadas al control y análisis de datos.
Para analizar este fenómeno, nuestro codirector ejecutivo J. Carlos Lara fue entrevistado en el programa de Mirna Schindler de la radio Usach. “Esta es una empresa de software poco convencional, que ofrece servicios de integración de bases de datos aisladas entre sí, tomando información para identificación, predicción y anticipación. Se ha especializado en el sector de la defensa, la inteligencia militar, porque nació con recursos de la CIA”, reflexionó Lara. Respecto al manifiesto de esta empresa, con temas que van mucho más allá de lo meramente empresarial, nuestro codirector mencionó que representan “cómo esta empresa está al servicio de finalidades vinculadas a la libertad y una idea de democracia, con una visión de supremacía de ciertas ideas y que lleva a toda una gestión del aparato público por elites tecnológicas corporativas privadas, más que por la voluntad popular. El reemplazo del estado por una gestión tecnocrática”.