Hipatia: Cultura, Software y Tecnologías Libres.


Ya se encuentra disponible la versión electrónica del suplemento Hipatia: Cultura, software y tecnologías libres, de la revista cultural chilena Rocinante. Esta número incluye los artículos:

Hipatia es editado por Rocinante y ONG Derechos Digitales, con la colaboración de Centro del Software Libre, EducaLibre.cl y SoftwareLibre.cl y es publicado bajo licencia Creative Commons.

Internet como república popular de la cultura

Sólo somos copias. Pequeños robots de carne dirigidos por genes, obedientes al antiguo verbo: creced y multiplicaos. Copias y copias de cadenas de ADN recombinadas, que un día aprendieron a su vez a combinar las letras en forma de palabras. Copias perecederas, efímeras, que luchan por perpetuarse, creando obras y creando dioses para superar su miedo a la muerte..

Con esta palabras Carlos Sanchez Almeida de Republica Internet nos presenta su último manifiesto. Los invitamos a leer y releer.

«Internet como república popular de la cultura

Nada será que no haya sido antes.
Nada será para no ser mañana.
Eternidad son todos los instantes,
Que mide el grano que el reloj desgrana.

Ramón María del Valle-Inclán, «Rosa Gnóstica».

1.- En el principio fue el verbo, el verbo copiar

16 de junio de 2004, centenario del Bloomsday. El nieto de James Joyce requiere oficialmente al gobierno irlandés para que impida la lectura pública del Ulises. Es decir, una parodia genética del escritor que parodió a Homero, prohíbe la lectura pública de una parodia de la Odisea.

Sólo somos copias. Pequeños robots de carne dirigidos por genes, obedientes al antiguo verbo: creced y multiplicaos. Copias y copias de cadenas de ADN recombinadas, que un día aprendieron a su vez a combinar las letras en forma de palabras. Copias perecederas, efímeras, que luchan por perpetuarse, creando obras y creando dioses para superar su miedo a la muerte.

Creced y multiplicaos: la primera orden del programa, la primera línea del código. Todos los textos sagrados son obras derivadas de una antigua historia escrita por una mujer, a la que los sacerdotes impidieron firmar su obra. Toda la literatura es obra de Nadie. Una obra tan llena de lugares comunes como las tragedias de Shakespeare. Una obra copiada hasta el infinito.

Moriréis para siempre y seréis Nadie. Sólo sois copias y sólo podéis escribir copias. Todo cuanto sois ya ha sido antes. Todo cuanto podáis soñar, ya fue soñado.

Creced y multiplicaos.

2.- Aquí y ahora

Hace aproximadamente un año tuve la suerte de disfrutar de una primicia. Gracias a la gentileza de Antonio Córdoba, el cual asumió en solitario la tarea de traducción de la obra, pude disfrutar de la lectura de la versión castellana de Free Culture, de Lawrence Lessig. Bueno, disfrutar de la lectura es un lugar común, de hecho fue un infierno. En una casa rural de Extremadura, con dos fieras salvajes corriendo alrededor, imaginen lo que es intentar leer en un portátil. Pero lo conseguí, la lectura de aquel archivo pdf valía realmente la pena.

Ha pasado un año desde entonces, y por el camino, han ocurrido muchas cosas. En octubre del año pasado presentábamos aquí, en Barcelona, la adaptación a la legislación española de las licencias Creative Commons. Fue el uno de octubre, el mismo día que entraba en vigor un código penal que, entre otras cosas, prohíbe las herramientas que permitan la desprotección de obras intelectuales. Un tema éste, como el de los DRM, que conocerán bien aquellos que se hayan leído entero el libro de Lawrence Lessig. Una experiencia seguramente más gratificante que la mía, gracias a la excelente edición en papel que nos han brindado Javier Candeira y Traficantes de Sueños.

Han pasado muchas cosas en todo este tiempo. Las obras bajo licencias Creative Commons crecen exponencialmente en todo el universo de habla hispana, y Lorenzo Lessig es recibido y escuchado por autoridades académicas y políticas de toda Latinoamérica. El ayuntamiento de Barcelona, que otrora gastó un millón de euros en la defensa de la propiedad inmaterial (el dominio Barcelona.com), ahora subvenciona charlas copyleft. Parece que esto progresa.

Quizás ha llegado la hora de despertar.

3.- El aceite de Lorenzo, o la socialdemocracia del copyleft

La historia del siglo XX fue una historia de luchas de clases, una historia de lucha ideológica. A lo largo de todo el siglo, se enfrentaron dos nociones antitéticas de las relaciones sociales, de los conceptos de libertad y propiedad. El resultado, que está a la vista, es el triunfo aparente, en los territorios del mundo occidental, de la democracia formal basada en el estado social y democrático de derecho. Un estado fundamentado en instituciones de democracia representativa, donde las luchas sociales son atenuadas mediante pequeñas concesiones que han mejorado ostensiblemente, con respecto al siglo XIX, el nivel de vida de la clase trabajadora.

El resultado, también, son miles de millones de excluidos. Aquellos que malviven en el tercer mundo, y también dentro de los nichos de pobreza de nuestra digitalizada sociedad occidental.

La conquista de los derechos sociales no fue una tarea fácil. Requirió años de lucha, de derrotas, de héroes y de mártires. Pero por encima de todo, requirió del miedo del sistema a la revolución y a sus consecuencias objetivas en los países donde triunfaba: la destrucción del sistema de libertades formales. Sin ese miedo a la revolución, nunca hubiésemos tenido jornadas de ocho horas, derecho al paro o seguridad social obligatoria. Sobre ese miedo se construyó la clase política, liberal y socialdemócrata, que acabaría gobernando toda Europa.

Las ideas liberales y socialdemócratas triunfaron: era el aceite que la maquinaria capitalista necesitaba para seguir funcionando. Frente a la atroz dictadura del proletariado, representaba la propuesta amable de aquellos que permitían a los amos continuar con la explotación, a cambio de algunos derechos sociales.

El engranaje de la máquina es el derecho de propiedad. Las libertades formales, la correa de transmisión. El aceite, los derechos sociales.

Olvidemos ahora las épicas gestas de la clase obrera del siglo XX, y volvamos a nuestro digitalizado y aburrido siglo XXI. Un mundo presidido por la globalización económica, un proceso histórico que persigue la uniformidad de las relaciones políticas, económicas y sociales en todo el planeta. Un proceso que se vale de la globalización cultural para conseguir sus objetivos: la formación, información y deformación de la opinión pública. Un proceso en el que todo estaba atado y bien atado, perfectamente controlado, hasta que llegó Internet.

A lo largo del siglo XX, los avances técnicos permitieron nuevas formas de expresión artística, más allá de las artes tradicionales. El cine, la televisión, la eclosión de movimientos culturales asociados a la música popular provocó un espejismo: la llamada cultura popular. Si bien la televisión fue controlada desde el primer momento por el poder, el cine y la música popular constituyeron el nuevo territorio de frontera, donde jóvenes talentos daban rienda suelta a su creatividad y a su rebeldía. Una rebeldía que bien pronto fue fagocitada, deglutida y reciclada por el sistema, siempre necesitado de una pátina de modernidad.

La cultura de masas fue domesticada, pero pronto surgirían nuevas formas de expresión y rebelión. Esta vez quisieron ir un poco más allá, y adoptaron el pomposo nombre de contracultura. En ese caldo de cultivo se produce la eclosión de la cibercultura, y posteriormente, del fenómeno Internet.

La maquinaria del sistema chirría. Demasiados cambios cuantitativos en un corto espacio de tiempo, provocan un tremendo salto cualitativo. Las nuevas tecnologías permiten, en solo veinte años, acabar con todo un sistema económico de distribución de «cultura» empaquetada. El sistema pierde el control económico de las herramientas que le permiten adoctrinar culturalmente a las masas. El viejo equilibrio económico basado en pan y circo se resiente.

La propiedad intelectual, una vieja falacia, no aguanta el embate de las nuevas tecnologías. En unos pocos años, es abolida de Internet: ninguna obra intelectual está a salvo. Todo se puede copiar con calidad digital. Despojada de valor económico, la mercancía cultural pierde su capacidad de fascinación y se revela como lo que siempre fue: un producto pensado para el adoctrinamiento.

La revolución ha triunfado, pero es la revolución de un solo país: Internet. Una revolución cercada desde el primer momento por los viejos Estados al servicio del Capital, deseosos de lanzarse al asalto de la nueva república popular.

Un asalto que fracasa una y otra vez. Cuando al sentimiento de rebeldía se le une el sentimiento de pertenencia a una colectividad, cualquier agresión externa es aprovechada para aglutinar la resistencia. Los viejos fantasmas de la tribu rebelde, raíz de todos los patriotismos, caldo de cultivo de todas las guerrillas, resurgen en el territorio digital. Los nativos conocen el territorio, controlan sus herramientas. Y a cada agresión externa responden con mejoras técnicas, en una permanente lucha evolutiva.

Sólo hay una forma de acabar con la contracultura, y la cuña ha de ser de la misma madera.

4.- La revolución es otra cosa

«Vivimos en un mundo que celebra la «propiedad». Yo soy de los que la celebra. Creo en el valor de la propiedad en general, y creo también en el valor de esa forma rara de propiedad que los abogados llaman «propiedad intelectual». Una sociedad grande y diversa no puede sobrevivir sin propiedad; una sociedad grande, diversa y moderna no puede florecer sin propiedad intelectual.» (Lawrence Lessig, «Free Culture»)

El movimiento por un modelo alternativo de propiedad intelectual, aglutinado en torno a Creative Commons, no pretende alterar en lo más mínimo las relaciones sociales basadas en el derecho de propiedad. Si hay algo que está meridianamente claro en Free Culture, es que para Lorenzo Lessig la propiedad es buena. En su concepción anglosajona del copyright, el contenido moral de los derechos de autor cede ante su vertiente mercantilista. Los abogados que participamos en la traslación jurídica de las licencias Creative Commons a la legislación española, tuvimos que introducir con calzador el derecho moral de autor, algo más ajeno a la cultura jurídica anglosajona que a la de la Europa continental.

El problema no es baladí. Tanto la Declaración Universal de Derechos Humanos como la Constitución Española consideran los derechos de autor como un derecho per se, ligado al derecho de acceso a la cultura, y distintos del derecho de propiedad, que está regulado en artículos distintos. La concepción europea del derecho de autor, en tanto que derecho ligado a la persona, permite una regulación «social» del derecho, al margen del derecho de propiedad. Si el derecho de autor no es derecho de propiedad, se pueden regular los usos sociales de las obras, garantizando así el acceso universal a la cultura. Es el caso de la legislación española, que garantiza -por el momento- el derecho a leer, al préstamo de obras, a su copia privada, a su cita y a su parodia.

El derecho anglosajón de copyright pone el acento sobre el derecho de propiedad, lo que aquí consideramos derechos de explotación de la obra. Los usos sociales quedan reservados al «fair use», uso justo, algo que en la órbita del common law puede quedar en todo momento al albur de una sentencia judicial.

Las licencias Creative Commons son muy útiles para salvaguardar la cultura popular, especialmente en el ámbito anglosajón. También son muy útiles para garantizar la seguridad jurídica de las obras publicadas en Internet. Pero serían mucho más útiles si de verdad representasen un asalto a la concepción patrimonialista del derecho de autor. Y hoy por hoy no es así.

El movimiento contra los abusos del copyright que gira en torno a Creative Commons es fiel a las ideas de Lessig. Persigue ampliar los campos creativos comunes, los usos sociales de las obras, pero considera sagrado el derecho de propiedad.

Y ningún derecho puede ser sagrado, salvo los que afectan a la misma esencia del ser humano, los llamados derechos humanos fundamentales, entre los que no se cuenta el derecho de propiedad. Para avanzar de verdad hacia una sociedad libre, igualitaria y justa, debemos necesariamente cuestionar el dogma. El falso dogma que considera sagrado el derecho de propiedad.

Los movimientos contraculturales de Internet emplean muchas energías en la lucha contra las patentes de software, o por la liberación de los programas P2P. Pueden encontrarse miles de artículos que ponen en cuestión el sistema actual de explotación de la propiedad inmaterial, sobre todo en lo que se refiere a código informático. Pero esos mismos activistas pocas veces levantan la voz contra propiedades inmateriales mucho más sangrantes, como las patentes de medicamentos o los derechos de propiedad industrial sobre la vida.

Todo es la misma lucha, o debería serlo: luchar de verdad por la libertad exige luchar contra la actual configuración del derecho de propiedad. De la propiedad inmaterial y de la propiedad material. Todo lo demás es aceite para la máquina.

Y algunos de nosotros no hemos venido a este mundo para liberar a Mickey Mouse, sino para liberarnos de Mickey Mouse.

5.- Internet como república popular

La revolución nunca ha sido cosa de élites. Las vanguardias revolucionarias sólo tienen dos destinos: traicionar a la revolución o ser devorados por ella. La revolución depende de cientos de miles de manos.

Hace poco formulé dos preguntas al público en una charla «Kopyleft». Primero pedí que levantasen la mano todos aquellos que en el último mes se habían bajado una obra intelectual de Internet: se alzó un bosque de brazos, entre ellos el mío. Después pregunté cuántos, en el mismo periodo temporal, habían pasado un libro por el escáner y lo habían subido a la Red. Nadie.

Liberar la cultura no es conseguir gratis los productos de la industria del entretenimiento. Liberar la cultura es, por encima de todo, liberarnos a nosotros mismos del imperialismo cultural al que estamos sometidos. Liberar la cultura es rebelarse frente al adoctrinamiento de masas. Liberar la cultura es negarse a ser borregos.

Luchar por la liberación de la cultura no sólo es «ripear» deuvedés. Por cierto, un verbo éste que he llegado a leer en un acta notarial levantada por una entidad de gestión de derechos de autor, cuyos responsables, tan versados en productos culturales, deberían saber que el castellano incluye el hermoso verbo «destripar». Y para qué limitarnos a destripar deuvedés, si podemos destripar el sistema.

Luchar por la cultura es saquear las bibliotecas y llevarlas a la Red. Luchar por la cultura es conseguir que ningún niño deje de leer un libro, en un rincón perdido de Latinoamérica, porque no pueda comprarlo. Y quien dice leer un libro, dice también conseguir medicamentos contra el SIDA. O poder plantar trigo sin pedir permiso a nadie.

Nadie nos regala los derechos. Hemos de conquistarlos y defenderlos a diario, con la única fuerza de la que disponen aquellos que nacieron desnudos: la fuerza de nuestras manos.

Para construir la nueva república popular de la cultura son necesarios cientos de miles de manos. Si cada uno de nosotros lleva uno de sus libros a la Red, nadie podrá parar esta revolución.

Ni copyright, ni copyfight, ni copylight. Ha llegado la hora de la copia a secas, de la libertad a secas. Más allá de los derechos a copiar y remezclar obras, pensad en lo que sois, y en cómo habéis llegado a ser lo que sois. Sois producto de miles de millones de mezclas. Sois copias, y habéis nacido para copiar y ser copiados. Este es vuestro gran momento: vuestras copias genéticas os lo agradecerán.»

Publicado originalmente por NEMO en República Internet bajo licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 2.0 España.

«Chile se ha convertido en un nuevo favorito», palabras de Lessig

Con este final, Lawrence Lessig, fundador de Creative Commons, escribió en su blog acerca de su paseo por Chile, sus múltiples actividades y en especial sobre el lanzamiento de Creative Commons Chile, dedicando varias palabras de elogio al equipo de CC-CL. Los dejamos con la traducción de su nota.

«cc.cl

Vengo recién llegado del lanzamiento de Creative Commons Chile, que fue de muchas maneras, unos días sorprendentemente movidos.

El senador Fernando Flores fue la primera sorpresa. Flores fue unos de los miembros más jóvenes del gobierno de Allende. Estuvo con Allende para el 11 de Septiembre chileno (1973), cuando Pinochet realizó su golpe (apoyado por los norteamericanos). Desde entonces Flores ha tenido una carrera extraordinaria -preso, exiliado en USA, su período como alumno estudiando filosofía y ciencias de la computación, una carrera fabulosamente exitosa en los negocios explotando los conocimientos que obtuvo en la academia, y ahora como Senador (y una vez candidato a Presidente). Lo publican bastante y se escribe mucho acerca de él.

Hice una reseña de su carrera sin la intención de competir con Wikipedia, pero sí con la intención de señalar lo más significativo de lo que dijo: Tal como explicó a los 400 o más activistas de Propiedad Intelectual (PI) reunidos en la conferencia, «Cualquier solución debe incluir a USA.»

«USA (América)» Admiro profundamente a quienes sorprenden con sus puntos de vista. Esto fue una sorpresa. Uno podría pensar fácilmente que alguien que ha sufrido en parte a causa de USA nunca uniría «solución» con «USA» de nuevo. Flores, sin embargo, es un pensador sabio y cuidadoso. En los días que siguieron a esta charla, tuve la oportunidad de escucharlo describir con alguna profundidad una concepción de progreso que dependía de sustentarse precisamente en dicha prudencia. La respuesta correcta en estas luchas incluirá a USA. Esta incluirá a la llamada «PI.» Y estaba claro para él, mientras más pudieran reconocer ambos, podríamos hacer más progresos con mayor rapidez.

Flores estaba particularmente preocupado de cómo nuestro «movimiento» se desarrollaría. Debidamente teme que éste esté siendo capturado por cualquier postura extrema. Aunque nuestros aliados incluyen los extremos (recuerden el video del lanzamiento de CC) (y como es mi trabajo estar en desacuerdo con el Sr. Valenti: No, no fue mi idea, aunque es mi «compacto,» pero de otra manera, exactamente correcto), es crucial que desarrollemos esta plataforma de una forma que pueda incluir la más amplia gama de creadores.

Todos nosotros tenemos vidas independientes de CC; algunas de esas vidas propugnan visiones políticas que asustarían a otros dentro del mismo CC. Pero es importante que nosotros distingamos esos roles, no solo como un compromiso con lo que es más importante, sino como una forma de resaltar la importancia del hecho de que aquellos que disienten fundamentalmente pueden al menos estar de acuerdo acerca de CC.

Flores estaba particularmente preocupado de que los líderes de CC en Chile no compartieran esta visión. Y si sus temores hubieran sido acertados, eso habría hecho las cosas muy difíciles. Fue a continuación de ello que con alguna preocupación asistí al lanzamiento de CC en Santiago. Pero rápidamente, mi preocupación de desvaneció, mientras los organizadores enmarcaron el lanzamiento de CC en términos que estoy seguro el senador habría apoyado.

Por supuesto hubo momentos en que las posturas fuertes tuvieron la palabra. En que, pensé, era importante recordarle a todos que habían importantes materias en juego. Pero esas visiones fueron equilibradas con una impresionante mezcla de artistas – músicos, bailarines, películas, y DJ – así como también directores de museos y de la academia – todos quienes parecieron reconocer la importancia de construir un entendimiento en un espectro amplio de intereses.

Esto se confirmó en una reunión después del lanzamiento. El grupo medular – quienes claramente dedicaron una inmensa cantidad de esfuerzo en el lanzamiento de CC, y más importante aún, en diseminar el código y prácticas que desarrollaron dentro de Latinoamérica – nos preguntaron sobre nuestra orientación.

Les mostré el video Barlow-Valenti. Inmediatamente me pidieron una copia de él, dijeron que para explicarles a otros como ellos concebían su propio trabajo. Para ellos la clave, para tomar prestada una frase, fue consenso difícil y activar el código: consenso en cómo proceder, activar el código legal y técnico, para ayudar a otros a construir la infraestructura necesaria para apoyar a un amplio espectro de proyectos relacionados con la cultura libre, de los cuales CC era sólo una parte. Y ya que el senador Flores no pudo asistir a esta reunión, confío en que se habría sentido reconfortado tanto por el compromiso de cada uno de los que estaba en la mesa, así como por el ideal: lograr que las cosas se hagan.

En CC lanzamos una pequeña idea; esta gente la ha hecho algo muy grande. Y como pocas veces sucede, la han lanzado con la apropiada humildad, y con el compromiso de hacerla funcionar bien, y pronto. Chile se ha convertido en el Nuevo favorito.»

Foto: El Factor Humano, publicado bajo licencia Creative Commons Chile.

Londres propondrá a la UE que se controlen las llamadas telefónicas y los correos electrónicos de sus habitantes

En Kriptopolis nos hemos enterado que tres días después de las bombas en Londres, Inglaterra dijo el domingo que apuntaría a los reglamentos de la Unión Europea para hacer que las compañías de telecomunicaciones guardasen el mayor tiempo posible los registros de llamadas y de correos electrónicos de sus clientes, informó Reuters.

El ministro del Interior, Charles Clarke, dijo que llevaría el asunto el miércoles a la reunión de los ministros de Interior de la Unión Europea que él ha convocado en Bruselas para discutir una respuesta conjunta a las bombas que se sospecha que han sido puestas por radicales islamistas…

«Creemos que los registros de telecomunicaciones, tanto teléfonos como correos electrónicos, que registran las llamadas hechas de un número a otro y en qué momento, son de importante utilización para la inteligencia», dijo Clarke a la BBC.

«No estoy hablando ahora acerca del contenido de las llamadas sino del hecho de que una llamada se haya realizado. Y creemos que es importante retener esos datos, acerca de las llamadas realizadas, por algún tiempo considerable», añadió.

Los registros telefónicos jugarán probablemente un papel importante en las pruebas de los ataques del jueves que se sospecha están ligados a Al Qaeda y que asesinaron a más de 50 personas a bordo de tres trenes del metro de Londres y un autobús.

Fuentes:

Nuevo libro sobre derechos de autor y P2P, para descarga libre

Bajo licencia Creative Commons, David Bravo ha publicado su primer ensayo, titulado «Copia este libro», en el que trata los aspectos más polémicos de las redes p2p y la propiedad intelectual.

Bravo, colaborador habitual en la revista @rroba, analiza el papel de los medios de comunicación, la industria discográfica y los superventas en la generación del miedo y la mentira, estrategia que busca detener un avance tecnológico que beneficia a millones de internautas.

En el libro, se desmontan las tesis que criminalizan y califican de piratas a quienes comparten cultura, y se aportan datos que avalan la legalidad, y conveniencia, de las descargas de obras culturales.

«Copia este libro» se edita en papel en España, donde lo pueden comprar por sólo 9,95 euros. El autor, abogado y experto en derechos de autor, es conocido por diversas charlas que le han dado popularidad, entre las que destaca la del hackmeeting de Sevilla, que alcanzado una gran difusión en Internet.

Puedes descargarlo acá, gentileza de Derechos Digitales Hosting.

Fuente: Kriptopolis, bajo licencia Creative Commons.

Chile ya cuenta con Creative Commons

Chile se convirtió en el segundo país latinoamericano en adoptar Creative Commons, sistema de licencias complementarias al copyright. «El arte ha sido construir sobre creatividad de otros», señaló el líder de esta iniciativa, Lawrence Lessig, durante el lanzamiento en el Museo de Arte Contemporáneo ante más de un centenar de asistentes del ámbito académico, editorial y cultural.

«Bienvenidos a la cultura libre», sentenció entusiasmado Lawrence Lessig, creador y presidente de Creative Commons (CC), una organización sin fines de lucro que busca reducir las barreras legales a la creatividad e invita a los propios autores a compartir sus obras bajo «algunos derechos reservados» (en contraposición al lema copyright, «todos los derechos reservados»), implementando licencias que se adecuan a las necesidades y términos de cada creador. Hoy fueron presentadas oficialmente en nuestro país, en una ceremonia realizada en el Museo de Arte Contemporáneo (MAC) y a la que asistió más de un centenar de personas.

«La tecnología se puede utilizar para formar comunidades creativas, no centradas simplemente en el consumo cultural obsesivo, sino que comunidades que consumen para crear», señaló Lessig, aludiendo a la característica pasiva y meramente consumista del público durante el siglo XX.

No obstante, añadió el académico de la Universidad de Stanford, en la actualidad estas comunidades difícilmente pueden desarrollar su creatividad en los marcos de la legalidad, debido a las intrincadas normas de protección a los derechos de autor existente en los países. «El respeto a los derechos de autor, copyright, debería adaptarse de acuerdo a la tecnología de hoy. Las licencias de Creative Commons surgieron como respuesta a la necesidad de que las restricciones señaladas en el sistema tradicional funcionen de forma más sencilla», señaló Lessig.

Territorios creativos comunes

«A mediados del año pasado comenzamos el proceso de adaptación en Chile de Creative Commons cuya traducción equivaldría a ÂŽterritorios creativos comunesÂŽ, indicó Gabriela Ortúzar, directora del Sistema de Servicios de Información y Bibliotecas (SISIB) de la Universidad de Chile, organismo impulsor de Creative Commons-Chile, conjuntamente con la Corporación Derechos Digitales. De este modo, en nuestro país se utilizó la combinación más completa de permisos.

En la oportunidad, Ortúzar recalcó la importancia de contar con un sistema de licencias complementarias, sobre todo para medios de comunicación electrónicos como forma de abrir barreras en el intercambio de valiosa información académica y cultural con el irrestricto respeto a los derechos de autor. También, aprovechó de presentar el sitio web www.creativecommons.cl desarrollado por el SISIB, el cual entrega toda la información relativa a las licencias y permite registrar las obras en línea.

En representación de las autoridades de la Casa de Bello, la Vicerrectora de Asuntos Académicos, Prof. Dra. Cecilia Sepúlveda, recalcó la necesidad de no permanecer indiferentes a los avances tecnológicos en materia comunicacional y reafirmó el compromiso que tiene la «U» con el incentivo de proyectos que permitan incrementar el intercambio intelectual. «Creative Commons es un modelo de propiedad intelectual flexible, complementario al tradicional, acorde a los tiempos, en que se comprende y valora el acceso a la información y las artes, como poderosa herramienta cultural y de progreso para la comunidad en su conjunto», explicó.

También intervino en la ceremonia Paulo Slachevsky, de LOM Ediciones (empresa que obsequió una edición especial del libro «Cultura libre» de Lessig), quien señaló la necesidad de trabajar en una política país equilibrada en materia de derechos de autor, a fin de promover una cultura sin ataduras, no sometida a los intereses de lucro de grandes corporaciones. «Creative Commons permite una mayor democracia cultural, del momento en que este sistema, por un lado reestablece los derechos del autor a definir qué hacer con sus trabajos y por el otro, favorece la difusión y el acceso a las obras».

Pormenores de la jornada

La flamante sede temporal del MAC en Quinta Normal fue el escenario de la presentación de Creative Commons en Chile. Hasta allí llegó un amplio marco de público, el cual, repletó el blanco y espacioso hall central.

La obertura musical de la jornada estuvo a cargo de jóvenes músicos y bailarines de la Corporación Cultural Balmaceda 1215, que presentaron un espectáculo lleno de energía y movimiento que cautivó a los asistentes.

En la oportunidad también se dio a conocer la acción de arte del Colectivo Netzfunk, representados por David Boardman y Diego Mometti, profesores de la Universidad de Turín invitados al Doctorado en Filosofía con Mención Estética y Teoría del Arte, de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile.

Ellos coordinaron el Seminario de Tecnología Suave de este postgrado y en ese contexto idearon la acción de arte «Memoria histórica de la Alameda», obra licenciada bajo Creative Commons.

Y para el cierre, hubo más música en vivo. Esta vez le correspondió el turno a los sonidos electrónicos de los músicos Daniel Jeffs y Mika Martini. Ambos residen en Santiago y sus creaciones se encuentran disponibles para ser escuchadas en su totalidad desde el sitio web www.archive.org y que, por supuesto, están bajo una licencia CC.

Fuente: Derechos Digitales + Creative Commons Chile
Fotografías: Michel + Universidad de Chile + Faco. Todos ellos licenciando con Creative Commons.

Llega a Chile sistema flexible de derechos de autor

Siguiendo la tendencia internacional, nuestro país contará con un modelo de licencias complementarias al copyright, que otorga más ventajas a creadores y usuarios. Será presentado mañana en la capital por su precursor, Lawrence Lessig.

¿Qué tienen en común la música de Gilberto Gil con los materiales educativos del MIT? ¿O los artículos del senador Fernando Flores con videos de los Beastie Boys? A todas estas creaciones se puede acceder gratis a través de internet, pero además se pueden usar de manera libre para dar origen a nuevas obras. Ello, porque están licenciadas bajo Creative Commons (CC), un innovador concepto de derechos de autor adoptado ya por una veintena de países y que está próximo a hacerse realidad en Chile.

Esta modalidad propone un modelo de propiedad intelectual flexible, complementario al tradicional copyright, destinado a estimular el trabajo creativo, y que permite a los autores definir hasta dónde y en qué términos sus producciones intelectuales pueden ser utilizadas, ampliando así la gama de materiales disponibles para construir y compartir nuevos conocimientos. En tanto, a los usuarios posibilita el saber de antemano qué es lo que pueden hacer con una determinada obra.

Creative Commons (cuya traducción equivaldría a «territorios creativos comunes») es una organización sin fines de lucro que busca reducir las barreras legales a la creatividad y que invita a los autores a compartir sus obras bajo «algunos derechos reservados», definidos por ellos mismos. Para tal efecto establece cuatro grados de licencias en las que el creador establece las condiciones generales de uso, que se pueden combinar entre sí y quedan incorporadas digitalmente a los títulos.

Estas opciones son: «Reconocimiento», atribución en la cual se autoriza el uso, pero citando al autor; «Uso no comercial», que permite la utilización sin opciones de lucro posterior; «Sin obras derivadas», que faculta para reproducir la obra, mas no para intervenirla o transformarla, y «Licenciar igual», que obliga a poner a disposición del público el resultado de obras en las mismas condiciones en que se encontraban antes de ser transformadas o alteradas.

Chile es el segundo país latinoamericano en adoptar este modelo mundial después de Brasil. Las licencias fueron traducidas y sometidas a discusión pública durante el mes de mayo, con el objetivo de adaptarlas a la legislación nacional.

En el país, esta iniciativa es impulsada por la Universidad de Chile, a través de su Sistema de Servicios de Información y Bibliotecas (Sisib), en conjunto con la Corporación Derechos Digitales.

Actualmente, Creative Commons tiene más de 10 millones de creaciones licenciadas en todo el orbe, mayoritariamente en Estados Unidos, entre las cuales se pueden encontrar libros, fotografías, videos, archivos sonoros, obras de arte y música, muchos de ellos reconocidos autores como David Byrne, Le Tigre y Cory Doctorow. Todas accesibles para su uso desde http://creativecommons.org/find/ La presentación oficial de Creative Commons en Chile se realizará mañana viernes 1 de julio, a las 11.00 hrs., en el Museo de Arte Contemporáneo (Av. Matucana 464), en una actividad que contará con la participación de su creador, Lawrence Lessig, abogado y académico de la Universidad de Stanford. En la ocasión, este especialista en temas de derechos de autor en internet y sociedad de la información, efectuará una exposición sobre los objetivos y alcances de su proyecto internacional.

Facultad de Artes inscribe obra y la presenta en la Alameda En el marco del lanzamiento, el Seminario de Tecnologías Suaves, dictado por profesores de la Universidad de Turín, en el Doctorado en Filosofía con mención en Estética y Teoría del Arte de la Facultad de Artes de la Corporación, mostrará el trabajo realizado en él, denominado «Memoria histórica de la Alameda». En la ocasión, esta obra será inscrita en los registros de patentes de Creative Commons.

Además, el mismo día, a las 15.00 hrs., en el frontis de la Casa Central se efectuará, como parte de ello, una experiencia con los transeúntes que pasen por el lugar, quienes se verán invadidos de entrevistas, imágenes, información escrita, lecturas, recortes y edición sobre historias en la principal arteria de la capital. Lo anterior, a través de medios técnicos, tales como: una Palm, un GPS y un ordenador, los cuales trasportará el público en una mochila.

Seminario sobre TICs, Políticas Públicas y Desarrollo

El próximo 6 de julio se realizará en Santiago, y está dirigida a representantes del sector sociedad civil, académico, público, y privado. Convoca a todos los actores e interesados en el tema de políticas públicas en materia de tecnologías de comunicación e información (TICs) y desarrollo, es el objetivo del próximo seminario – panel «TIC, Políticas Públicas y Desarrollo: un Desafío para todos los Sectores del País», organizado por el proyecto TICsChile, ejecutado por el equipo de Fundación Casa de la Paz, con la colaboración de la Subsecretaria de Telecomunicaciones, SUBTEL (SUBTEL ) y la Universidad Bolivariana.

El seminario – panel se realizará el 6 de julio de 9:00 a 13:00 hrs en el Hotel Providencia (Salón Andrés Bello), Francisco de Noguera 146 – Providencia – Santiago.

La invitación es a participar en un espacio de conversación sobre el impacto de las políticas públicas en materia de TICs, haciendo especial énfasis en el contexto de la próxima Cumbre de la Sociedad de la Información en Túnez y la perspectiva de nuestra Agenda Digital, de manera de dar mayor visibilidad a esta discusión y difundirla hacia sectores que aún no han participado activamente en ella.

Participarán como expositores y panelistas representantes del sector público (SUBTEL y Subsecretaría de Economía), privado (grupo Agenda Digital – ACTI) y de la sociedad civil (Fundación País Digital, ONG Derechos Digitales, Asociación Mundial de Radios Comunitarias).

El proyecto TICsChile es ejecutado desde octubre de 2004 por la Fundación Casa de la Paz, con el apoyo de SUBTEL. Su objetivo ha sido impulsar un diálogo estructurado entre todas las partes interesadas acerca de las tecnologías de información y comunicación en nuestro país, generando espacios de debate, interacción y colaboración entre los diversos grupos de interés. Todo ello con la intención de contribuir a poner en discusión los temas que enfocará la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información (CMSI).

En este marco, durante la primera etapa del proyecto que se extendió hasta abril de 2005, realizamos un taller inicial, creamos la lista de discusión debates@ticschile.cl y el sitio www.ticschile.cl, donde realizamos una serie de e-conferencias sobre los temas: Conectividad y Acceso Universal; Alfabetización, Educación y Capacitación; y Legislación y Derechos Civiles y Políticos (el resultado de esta etapa se puede acceder en TICsChile.

A partir de mayo de 2005 se inició una nueva etapa de trabajo en Ticschile, destinada a seguir impulsando lo más ampliamente posible, la discusión ciudadana sobre diversos aspectos de política pública sobre TIC.

El programa final del evento y un formulario de registro en línea estarán disponibles en el sitio www.ticschile.cl

Para confirmar asistencia: contactar email comunidad@ticschile.cl o llamar al teléfono: 737 4280.

Ministro de Modernización de Noruega: Los formatos propietarios ya no serán aceptados en las comunicaciones con el gobierno

En la presentación del nuevo plan sobre tecnologías de la información para Noruega, eNorge 2009 – el salto digital, el Ministro de Modernización, Morten Andreas Meyer, en rueda de prensa realizada este 27 de junio en Oslo declaró que «los formatos propietarios ya no serán aceptados en las comunicaciones entre ciudadanos y el Gobierno».

Con gran cautela no fue mencionado el nombre de Microsoft directamente, pero el Ministro ha mencionado que ésta es la última vez que presentaría un plan sobre tecnologías de la información que es difundida en la Red en Windows Media; con ello, el Ministro envió una clara señal en dirección a abrirse o ser inaplicable ante el gobierno noruego.

Como parte del plan, el Ministro ha involucrado a todas las instituciones del gobierno, tanto a nivel nacional como local, las que, para finales de 2005, debían estar adoptando las recomendaciones para el uso de código abierto en el sector público. Para fines del 2006 cada organismo del sector público en Noruega debe disponer de un plan para el uso del código abierto y estándares abiertos.

El plan implicará una reestructuración masiva del sector público en Noruega, donde las comunicaciones digitales entre los ciudadanos y el gobierno se convertirán en la norma.

Parte del plan consiste en proveer a cada ciudadano de su propia «home page» para la comunicación con el gobierno, así como disponer de servicios 24/7 al público. En el proceso cada ciudadano noruego dispondrá de una identificación electrónica personal, la que reemplazará los diferentes sistemas de identificación de usuarios y las passwords usadas actualmente.

El plan favorece claramente a las comunidades y soluciones Open Source, y Linux, pero también favorece a los computadores Apple, donde cada vez más las tecnologías y estándares abiertos están encontrando su lugar en el históricamente propietario Mac OS. Resta conocer la respuesta que el plan provocará de Microsoft, que ha sido renuente a abrir su procesador de textos, hoja de cálculos y formatos de medios. Sin soporte para formatos abiertos, Microsoft rápidamente se hará inaplicable en el sector público, de negocios y entre los privados, pues todos ellos tienen la necesidad de comunicarse electrónicamente con el gobierno en el futuro.

La nueva política también afectará considerablemente a instituciones y compañías, como Norwegian Broadcasting Corporation (NRK) y TV2, cuyos servicios de TV interactiva y transmisiones de radio vía Internet se basan principalmente en formatos de Microsoft Media. Además, también de gran interés para los negocios, el Ministro anunció que la información pública, en el futuro debe estar disponible libremente o a costos significativamente más baratos que los actuales. Un movimiento que él espera pavimentará el modo en que los nuevos negocios toman ventaja de este tipo de información.

Fuente: Tatle
Traducción: Alberto Cerda de Derechos Digitales

Lanzamiento Creative Commons Chile: Lista de beneficiados con libro Cultura Libre

Tal como habíamos anunciado, el lanzamiento de Creative Commons se realizará el día viernes 1 de julio, a las 11:00 hrs, en el Museo de Arte Contemporáneo (Espacio Quinta Normal) ubicado en Av. Matucana N°464, Metro Estación Quinta Normal y contará con la participación especial del prof. Lawrence Lessig, fundador de Creative Commons.

Debido a la alta cantidad de personas inscritas, debemos informar que ya se han agotado los ejemplares disponibles de la edición especial del libro «Cultura Libre» de Lawrence Lessig. La lista con las primeras personas que se inscribiron y que por ello recibirán un ejemplar gratis del libro, son las siguientes:

Adán Salinas Araya
Alan Cortés D.
Aldo Aspilcueta Gho
Alejandro Fuentes de la Hoz
Alejandro Maturana
Alexandra Garin Franz
Americo Tapia B.
Carlos Gaona Urízar
Carlos Reusser Monsálvez
Cecilia Quinteros
Christian Leal Reyes
Cristian Salvo Vulelija
Daniel Gutiérrez P.
Edward Feliú Fuentes
Emilio Sepúlveda
Enrique Azúa
Felix Lazo
Francisco Orellana
Gerardo Figueroa Rodríguez
Guido Williams Obreque
Hugo Espinosa
Johann Giese V.
Jose Alexis Cifuentes Riquelme
José Flores Peters
José Luis Carvajal
José R. Lecaros Cisterna
Juan David Ruiz
Juan Pablo Aqueveque
Juan Patricio Correa Poblete
Leonardo Urrutia Alvarez
Luis Eduardo Vivero Peña
Mauricio Hormazábal Benítez
Michel Zalaquett Maturana
Miguel Alberto Avila Pino
Miguel Angel Vivanco C.
Nelson Rodríguez-Peña A.
Nicolás Soto Chacón
Oscar Molina Díaz
Pablo Iturbe
Patsilí Toledo
Pavel Kraljevich
Pedro Rivadeneira M.
Ricardo Cárcamo Livacic
Ricardo Muñoz A.
Roberto Arancibia M.
Roberto Riveros
Roberto Rodriguez Pino
Tae Sandoval Murgan
Tania Gallardo Turiel
Vlado Mirosevic Verdugo

Si no estás en la lista, no te preocupes, dentro de los próximos días tendremos importantes novedades que anunciar.

Esta edición especial ha sido posible a gracias a la colaboración de LOM Ediciones.

Los esperamos a todos y todas, en la fiesta de la cultura libre.