Derechos Digitales participó en seminario regional sobre inteligencia artificial y gestión electoral en América Latina y el Caribe
Derechos Digitales participó en el II Seminario Regional «Inteligencia Artificial y Gestión Electoral en América Latina y el Caribe», realizado en República Dominicana y organizado por IDEA Internacional junto a la Junta Central Electoral de República Dominicana. El encuentro reunió a autoridades electorales, organismos internacionales, personas expertas y representantes de la sociedad civil para intercambiar experiencias y debatir sobre los desafíos que plantea el uso de la inteligencia artificial en los procesos electorales de la región.
Ximena Cuzcano, analista en Seguridad y Resiliencia Digital de Derechos Digitales, participó en el panel «Inteligencia Artificial y violencia política digital de género: estrategias de prevención y acciones de mitigación para proteger la participación política de las mujeres en América Latina». Durante la conversación presentó los principales hallazgos de la investigación de Situada sobre el uso de deepfakes y su vínculo con la violencia política digital de género, abordando cómo estas tecnologías pueden amplificar campañas de acoso, desinformación y ataques dirigidos contra mujeres que participan en la vida pública, además de su efecto en la autocensura y la exclusión de espacios de poder político, un impacto que rara vez queda reflejado en las cifras oficiales de violencia política.
El panel también contó con la participación de Norma de la Cruz, del Instituto Nacional Electoral de México; Marcela Ríos Tobar, directora regional para América Latina y el Caribe de IDEA Internacional; y Alejandra Sepúlveda, de IDEA Internacional. Las panelistas compartieron experiencias y discutieron estrategias de prevención y mitigación para enfrentar la violencia política digital de género en un contexto de creciente incorporación de herramientas de inteligencia artificial en los procesos electorales.
La participación de Derechos Digitales en este espacio reafirma el compromiso de la organización con el desarrollo de una gobernanza de la inteligencia artificial basada en los derechos humanos y con la generación de evidencia sobre los impactos que estas tecnologías pueden tener en la democracia y en el ejercicio de los derechos de las personas.