En cinco preguntas:

¿Son seguras las contraseñas que estás usando?

Una contraseña bien diseñada es la forma de seguridad digital más básica. Sin embargo, muchas veces somos extremadamente poco cuidadosos al momento de crearlas.

CC:BY:SA (Ronmader)

Las contraseñas protegen tus información más valiosas: el contenido de tus comunicaciones, el acceso a tus dispositivos e incluso el saldo de tu cuenta bancaria. A pesar de ello, usualmente somos negligentes a la hora de crearlas. Es cierto, crear contraseñas es dífícil y todavía más tener que recordarlas. ¿Qué hacer? ¿Cómo sé si las contraseñas que estoy usando son realmente seguras? Steffania Paola, miembro del equipo técnico de Derechos Digitales y Mozilla Fellow 2016-2017, nos da algunos consejos y herramientas.

¿Cuáles son los riesgos asociados al uso de una contraseña insegura?

Cuando usas una contraseña insegura o demasiado sencilla de adivinar, te vuelves vulnerable. Existen programas que pueden ser usados por cibercriminales para intentar descubrir tus contraseñas o puedes ser víctima de la llamada “ingeniería social”, la práctica de obtener información confidencial a través de la manipulación de usuarios.

Cuanto más sencilla es una contraseña, más rápidamente puede ser adivinada.

Cuando usas una contraseña insegura o demasiado sencilla de adivinar, te vuelves vulnerable.

¿Cuándo podemos considerar que una contraseña es segura?

Una contraseña se considera segura cuando cumple los siguientes requisitos:

  • Es larga: Cuanto más larga es la contraseña, es menos probable que un computador sea capaz de descifrarla en un lapso de tiempo razonable. En rigor, es posible descifrar cualquier contraseña si se tiene suficiente tiempo, por lo que debemos aspirar a que sea muy trabajoso descifrar las nuestras.
  • Es compleja: Si es posible, siempre incluye en tu contraseña letras mayúsculas, minúsculas, números y símbolos, como signos de puntuación.
  • Es impersonal: Tu contraseña no debe estar relacionada a ti de manera personal: evita usar fechas importantes como tu cumpleaños, el nombre de un pariente o de tu mascota, ni de cualquier información que sea fácilmente asociada a ti.
  • Es secreta: No compartas tu contraseña con nadie a menos que sea absolutamente necesario.

Además, una contraseña debe ser escogida de modo que si alguien la descubre, el daño sea mínimo. Para ello:

  • Hazla única: Evita usar la misma contraseña para más de una cuenta.
  • Mantenla siempre nueva: Cambia tu contraseña de manera regular.

Al crear nuevas contraseñas, muchas veces se nos recomienda (y a veces se nos impone) usar caracteres poco usuales, números y combinar letras mayúsculas y minúsculas. ¿Es esto efectivo realmente?

Es efectivo, pero no garantiza la inviolabilidad. Cuanto más compleja es la contraseña, más difícil es descubrirla. Si usamos una mayor cantidad de elementos distintos en una contraseña (como letras mayúsculas, minúsculas, símbolos, etc.) se agrega una capa de seguridad contra los programas que intentan adivinarlas.

Estos programas funcionan por ensayo y error, y pueden estar diseñados para aprender palabras y nuevas combinaciones. Entonces, no garantiza que tu contraseña nunca será adivinada, pero puede costar más trabajo.

Ahora que tengo mi contraseña segura, ¿qué otras medidas complementarias puedo aplicar para resguardar mi información personal?

-Usar un gestor de contraseña, como KeePassX, es una buena idea. Se trata de una aplicación capaz de generar claves aleatorias y seguras.

Como sabemos, memorizar una contraseña bien pensada para cada cuenta en la práctica es inviable, Keepass puede ayudarte a crear una contraseña aleatoria, sin patrón o estructura, una contraseña difícil de adivinar. El programa es capaz de elegir contraseñas como “mRyKEQ3p$Kdkp\CRJxjl0v”. Pero no te preocupes: el administrador de contraseñas las recuerda por ti, así que solo debes aprenderte una contraseña maestra y nada más. Es muy fácil de usar y además es gratis.

-Activa la autentificación de dos pasos (2FA). De esta manera, cada vez que se abre sesión en un nuevo dispositivo, te envían un mensaje a tu teléfono con una segunda contraseña. Esto significa que aunque alguien obtenga acceso a tu contraseña primaria, no podrá acceder a tu cuenta, a no ser que también esté en posesión de tu teléfono móvil. De esta forma, 2FA ofrece mayor protección al comprobar tu identidad por más de un método. Servicios como Facebook, Twitter y Gmail poseen esta característica.

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