Paolo Colonnello, CEO de Bligoo: “Ser parte de una comunidad es un pago en sí”
Por Paz Peña O.
Unos, los más agoreros, dicen que se van a la quiebra. Que Internet no ha significado más que un descontrol de probados modelos de negocios, de recetas estables durante decenios, que hoy derivan con rumbo incierto y fatídico, entre copias exactas a la original, programas para compartir archivos en cosa de segundos, individuos potenciados en
comunidades virtuales, terabytes de información generada, y un largo etcétera de “caos” que esta nueva plataforma ha tenido el descaro de permitir.
Y sí, las cosas han cambiado. Y los más darwinianos aparecen y diagnostican que el que no se adapta, simplemente, muere. Otros, los más optimistas, activan la sabiduría popular para recordar que a río revuelto, ganancia de pescadores. Paolo Colonnello sería, en este contexto, un darwiniano y un amante de la sabiduría popular. Y por qué no decirlo, en un Chile que palidece a la hora de generar tecnologías, un valiente (o un loco, que muchas veces viene a ser lo mismo). Es socio fundador y gerente de Blue Company, y además CEO de su proyecto estrella, Bligoo, plataforma digital para la generación de comunidades con presencia en toda Latinoamérica. Con méritos como ser nominados por la Universidad de Stanford como una de las 250 empresas con mayor potencial del mundo, en Hipatia decidimos hablar con Colonnello para que nos diera su visión sobre los nuevos negocios en el mundo digital.
Lideras un proyecto como Bligoo que, gratuitamente, le permite a las personas ser parte de una comunidad, subiendo y compartiendo sus contenidos. ¿Cuéntanos cómo se sustenta un modelo de negocio con esas condiciones?
Tenemos distintos modelos de ingreso, por un lado en ciertos puntos de Bligoo desplegamos publicidad, la cual es contextual a los intereses de las personas que son miembros de las distintas comunidades. Por otra parte, realizamos consultorías a empresas para la implementación de comunidades en Bligoo, donde diseñamos los proyectos y los implementamos. Un ejemplo de eso, fue la comunidad que armamos para Canal 13, “El Nombre lo Pones Tú”.
A tu juicio, ¿puede hacerse un modelo de negocio sustentable a través del Free Software? En otras palabras, ¿ofrece un modelo como el Software as a Service (SaaS) una ventaja competitiva tal que permita la pervivencia de las empresas?
Creo que el software es un servicio, no un producto. La Ley de Moore, hace que la obsolescencia de la tecnología sea cada vez más rápida, así, para los consumidores es mejor arrendar el software con mejoras continuas que comprar uno que luego quedará viejo. El valor del código es cada vez menor, lo relevante es el servicio. Google, por ejemplo,
cada día cambia sus productos, los cuales son hechos con software abierto modificado por ellos: su valor no es el “código” sino que es la gente, la visión de la empresa, el servicio.
¿Pueden los modelos Open Business subsistir en un medio que no sea Internet?
Creo que sí, sobre todo en los servicios, como los medios, pero la mayoría de esos negocios están tomando la red como su extensión ya que ofrece múltiples ventajas. Obviamente, hay que verlo caso a caso y tener la creatividad de inventar una forma de que la lógica de las comunidades ayuden al negocio.
Creative Commons
Las licencias Creative Commons (CC) son una forma de agilizar el intercambio de información en las comunidades, pues destraba los obstáculos que presenta el Copyright. Pero, además, tienen un papel importante en la cadena de cuantía de los negocios. Colonnello nos cuenta cómo fotos propias que subió a la red, licenciadas con CC, fueron publicadas en una revista japonesa: el hecho “me llena de orgullo (ese es mi pago) y le agrega valor a la editorial japonesa, la cual no tendría el dinero para venir a Chile a sacar fotografías, y además, también le da valor al lector japonés”.
¿Qué papel tienen licencias de propiedad intelectual más flexibles, como los Creative Commons, en los nuevos modelos de negocios en la red?
Las licencias más flexibles son fundamentales: por un lado, son ágiles en permitir reutilizar contenidos, de esa forma las obras creativas fluyen con velocidad y diseminan las ideas rápidamente por el mundo. Además, CC ordena y rompe paradigmas sobre el uso de obras y contenidos. Siento que durante el siglo XX se creó cierta psicosis sobre la protección de propiedad intelectual, que más que difundir la cultura, la frena.
Creative Commons, el software libre y la web 2.0 dan una importancia trascendental a “las comunidades”. En los nuevos modelos de negocios en la red, ¿qué importancia tienen estas últimas?
A diferencia de la cultura individualista, las comunidades son muy eficientes en producir valor y eso es fundamental en los modelos de negocio de la red. En el paradigma antiguo, todo era centralizado, lo que implicaba un costo enorme. Es cosa de comparar, por ejemplo, el costo de mantener un diario tradicional, donde debes pagarle a editores y periodistas, a uno participativo, en que las noticias son escritas y revisadas por los lectores, donde la retribución no es en dinero, sino que en reputación, relaciones o el simple placer de escribir con otros. El ser parte de una comunidad es un pago en sí que muchos están dispuestos a aceptar, por eso el modelo económico cambia.











Comparte tu opinion