Una simple colección de sobres con semillas. Nada más bonito que la idea de la botánica y el cultivo. Pero esta vez los sobres no eran solo un transporte ocasional, eran el medio de la denuncia: en el arte que presentaban se veían fotos e ilustraciones que, entre otras prácticas abusivas, denunciaban la biopiratería que practican las multinacionales como Monsanto, Pfizer o Merck, apropiándose de especies locales de países como Méjico para patentarlas y realizar cambios transgénicos.
Gracias al estupendo sitio We Make Money Not Art, nos enteramos que en el recién pasado Documenta 12 (Kassel, 2007), la artista Ines Doujak presentó esta impactante instalación artística que representaba la biopiratería como la nueva forma de colonialismo del primer mundo con los países en vías de desarrollo. Apropiación y monopolización de los conocimientos de las poblaciones tradicionales en el uso de los recursos naturales.
Para los interesados, pueden encontrar este trabajo de Doujak en un libro dedicado a él. Acá, la artista cuenta múltiples casos de bipiratería en el mundo, tomando gran importancia situaciones ocurridas en países latinoamericanos. Por ejemplo, Doujak relata que en 1994, a científicos de la Universidad de Colorado se les conecedió una patente de una especie de quínoa bolivina que les daba la atribución de controlar los derechos de cualquier híbrido creado usando la variedad Apelawa. Éstas, por lo demás, variedades tradicionales cultivadas por campesinos en Bolivia, Perú, Ecuador y Chile.
En este tiempo, el presidente de la asociación de productores de quínoa boliviana dijo que su integridad intelectual era violada con esa patente, en tanto la quínoa había sido usada por milenios por los agricultores de Los Andes y no había sido inventada por unos investigadores norteamericanos. En esta oportunidad, la organización ciudadana fue fundamental en Bolivia: en 1998 la patente finalmente fue retirada.
Por cierto, éste y otros relatos de Doujak hacen pensar a la biopiratería no solo como una problematización del acceso al conocimiento (A2K), si no también como la pugna entre el conocimiento moderno y ancestral: una verdadera lucha epistemológica. Las patentes como una cuestión cultural.

Esta foto está con licencia CC de We Make Money Not Art. De esta exposición pueden encontrar más registros gráficos acá.