Según un estudio de la Asimelec (Asociación Multisectorial de Empresas Españolas de Electrónica y comunicaciones), sólo el 7% de las copias que se realizan usando estos dispositivos se puede catalogar como copia privada; y sólo el 7,5% de los hogares, reconoce haber hecho una copia total o parcial de un libro en el último año.
Estos datos contrastan profundamente con la obligatoriedad de pago de un impuesto específico a determinados dispositivos que son capaces de realizar copias, incluyendo impresoras multifuncionales. Según la industria, el objetivo de este canon es equilibrar el derecho de copia privada que existe en algunos países como España con la potencial infracción a derechos de autor que pueda realizarse por dichas copias.
Estudios como este muestran que políticas como esta, que pretenden beneficiar a pocos actores sociales, va en detrimento directo del necesario equilibrio con los intereses sociales que están detrás de los derechos de autor.
Información actualizada respecto del nuevo canon digital en España, en El Mundo.
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