“La ciencia no sólo ocurre porque la gente hace experimentos, sino porque se están discutiendo esos experimentos”. Esta es la cita de Christopher Surridge (editor de Public Library of Science On-Line Edition) en la que ubica la importancia de las herramientas colaborativas y la filosofía del conocimiento abierto en la ciencia. Algo así como la Ciencia 2.0.
Esto porque según nos cuenta el artículo “Science 2.0: Is Open Access Science the Future?” de la revista Scientific American Magazine, “(u)n pequeño pero creciente número de investigadores (y no sólo a los más jóvenes) han comenzado a realizar su trabajo a través de las herramientas abiertas de la Web 2.0″.
Según la visión de Surridge, la ciencia soportada en los medios tradicionales tiene el problema que logra ser solo una foto del momento de una investigación, y no permite el desarrollo de una discusión más dinámica pues sus herramientas para ésta son más rudimentarias (citas, cartas, etc.). Por eso, a su juicio, las posibilidades que permite la digitalidad le dan la posibilidad a la ciencia de volver a su esencia, la construcción del conocimiento a través de su acceso:
Criticar, sugerir, compartir ideas e información es un tipo de comunicación que es el corazón de la ciencia, el instrumento más poderoso jamás inventado para corregir errores, basado en el trabajo de colegas y en la configuración de nuevos conocimientos.