Aunque no podríamos decir que es el inventor de la sonrisa Kodak, sí podemos afirmar que George Eastman es el creador del rollo de película que, como afirma Wikipedia, logró poner la fotografía a disposición de las masas y servir de base para la invención del cine. Sí, Eastman es el que en 1888 creó la planteariamente famosa marca Kodak, industria sinónimo de la fotografía y el arte.
Ya muerto Eastman, desde 1949 su fundación, George Eastman House, ha funcionado como un museo internacional de fotografía y cine. Pero no cualquier museo. Se calcula que en la actualidad, posee más de 400.000 imágenes y negativos, 5 millones de fotogramas, 23.000 rollos de película, una biblioteca con 40.000 libros sobre fotografía y cine, entre tantos otras obras culturales que hace de la George Eastman House uno de los museos más importantes –sino el más– de su área.
Pero en vez de guardar toda esta importante obra cultural entre cuatro paredes, y reservarla así solo para privilegiados, este museo ha adoptado el mandato del Acceso al Conocimiento (A2K) de la comunidad ampliada, y ha decidido unirse a la estupenda iniciativa de Flickr The Commons que ya tantas veces hemos reseñado en A2K Chile.

(Foto@George Eastman House)
Así, se pueden ver estupendas colecciones fotográficas de obras que, gracias a un exhaustivo trabajo de investigación, se ha determinado que no tienen restricciones de copyright conocidas. No obstante, la George Eastman House advierte:
Sobre la base de nuestros conocimientos no vemos ninguna razón por la que estas imágenes históricas no deben estar a disposición del público para su investigación y disfrute personal, sin embargo, no podemos negar la posibilidad de que la publicación de estas imágenes puede, involuntariamente, infringir los derechos de titulares de derechos de autor desconocidos para nosotros.
El trabajo de digitalización además está complementado con detalladas descripciones de las colecciones y de las fotografías. Para acceder a este increíble patrimonio, solo se debe hacer clic acá. Dando un recorrido por esta enorme obra, una vez más podemos presenciar cómo derechos de autor menos restrictivos unidos a las ventajas de las nuevas tecnologías, pasan a ser aliados fundamentales del acceso a la cultura y el conocimiento de todos los ciudadanos del mundo.