Hace menos de un año era probablemente impensable que la enciclopedia más reputada del mundo, Britannica, fuera a pensar si quiera a abrir la construcción de sus contenidos a la comunidad ampliada. Es que en algún momento, la competencia entre Wikipedia y esta tradicional enciclopedia se volvió una verdadera lucha de culturas epistemológicas (aparecieron los defensores y atacantes de “la sabiduría de las multitudes“).
No obstante, hace algunos días Britannica anunció que está pronta a lanzar un proyecto para solicitar la elaboración de contenidos a un público ampliado, todo gracias al apoyo en las tecnologías digitales. En su web, explicaron:
La Enciclopedia Britannica durante mucho tiempo ha sido escrita por una comunidad de estudiosos de todo el mundo, y este distinguido grupo de personas ha sido siempre uno de nuestros principales activos. Hoy es posible aumentar la fuerza y el tamaño de esta comunidad en línea y proporcionar a sus miembros con los incentivos para involucrarse con Britannica de manera más sostenida y coherente.
De esta forma, declaran que su apuesta es promover una mayor participación entre sus expertos y los lectores, aunque siempre se reserva el derecho del trabajo editorial de las colaboraciones. Si bien el lanzamiento aún no es oficial, Britannica también se muestra abierta a los comentarios de su reformulada página web, la que en su versión no oficial pueden ver acá.
Como pueden leer de su anuncio, Britannica está apostando a dos hechos importantísimos: la importancia de crear una comunidad que mantenga activa la discusión en torno al conocimiento y la información; y en esa lógica, la noción de entender que el conocimiento debe abrirse a la ciudadanía pues para esta última, aquella ya es una demanda cada vez más natural. Un anuncio a todas luces esperanzador.