Pingüinos, marchas, protestas, tomas. En Chile, cada año el tema del acceso a la educación es parte de la realidad nacional en tanto es el motor para el desarrollo de los individuos y de una nación. En esos términos, parece cada vez más importante hacer conocido un concepto que autores, editores, intelectuales, universidades y gobiernos están utilizando más en sus políticas educativas: el Open Access, el que no tiene otra intención más que textos y material educativo pueda ser publicado digitalmente en su integridad, de manera de procurar su acceso completo, inmediato y libre a cualquier usuario que quiera hacer uso educativo de él.
Hoy es innegable la plataforma de conocimiento e información que significa Internet, y por eso la digitalización de materiales educativos es cada vez mayor en tanto ofrece facilidad de acceso y conocimiento mucho más masivo que si estuviera guardado en alguna biblioteca tradicional. Por eso, Peter Suber, uno de los pioneros en la implementación del Open Access, estimó oportuno publicar en el blog de Publius Project (del Berkman Center) las ventajas que significa para los editores y autores la apertura de la ciencia a este tipo de políticas. Así, Suber enumera una serie de comparaciones entre las revistas científicas tradicionales con las digitales que han adoptado el Open Access y entre sus conclusiones, nombra a algunas fuerzas editoriales como el gran escollo a superar para que esta política sea todavía más masiva.
En respuesta al artículo de Peter Suber, Melissa Hagemann publica en el mismo blog, argumentos que acercan más la política del Open Access a la educación: “¿Quién controla el acceso a materiales educativos en la era de Internet? Hoy en día, muchos estudiantes no pueden pagar la educación, no por el costo de la matrícula, si no por el precio de los libros de texto”.
Por tal motivo, Hagemann trata sobre los Open Educational Resources (OER) que son materiales digitalizados que son ofrecidos libre y abiertamente a los educadores, estudiantes y otros interesados para usarlos cuántas veces quieran para la enseñanza, el aprendizaje y la investigación. Para la autora, los OER tienen el potencial de mejorar la cualidad y reducir los costos de los materiales educativos. Además, hace una reflexión final que puede ser clave para la adopción de esta política:
Al igual que en el Open Access, la educación abierta tiene el potencial de desempeñar un papel fundamental en la democratización de la Internet. El acceso ya no volverá a ser controlado solo por los editores.